Las férulas de bruxismo, también llamadas placas oclusales, son dispositivos diseñados para proteger los dientes, la articulación temporomandibular y la musculatura masticatoria frente a las fuerzas generadas por el bruxismo nocturno o diurno.
Estas férulas permiten estabilizar la mandíbula en relación céntrica, distribuir las fuerzas oclusales y reducir la hiperactividad muscular asociada al bruxismo.
Las férulas de bruxismo se utilizan para proteger las estructuras dentarias y musculares frente a las fuerzas generadas por el bruxismo nocturno o diurno. También se emplean en el manejo de trastornos temporomandibulares (ATM).
Férula rígida superior con contactos oclusales uniformes y guía anterior o canina. Es el diseño más utilizado en el tratamiento del bruxismo.
Placa rígida diseñada para proporcionar estabilidad oclusal en relación céntrica y reducir la hiperactividad muscular.
Utilizada cuando existe desplazamiento condilar o alteraciones de la articulación temporomandibular.
Fabricada con materiales flexibles. Se utiliza principalmente como protector en bruxismo leve.
Las férulas estabilizadoras deben presentar contactos oclusales simultáneos con todos los dientes antagonistas en relación céntrica.